ALEJANDRO MAGNO
Alejandro Magno (356-323 a.C.)
Primeramente, a modo de introducción
cabe señalar que Alejandro Magno a sus treinta y tres años de edad consiguió
conquistar el mayor Imperio alcanzado hasta ese momento, llegando a las tierras
bañadas por el Indo y dominando la mayor parte del continente asiático. Nació en Pela, capital
de la antigua comarca macedónica, fue
nieto e hijo de reyes en una época en que la aristocracia estaba integrada por
guerreros y conquistadores. A grandes rasgos, se podría decir que fue educado
por Leónidas y más tarde por Aristóteles por lo que llego a estudiar gramática,
geometría, filosofía y, en especial, ética y política.
Alejandro fue creciendo mientras los macedonios
aumentaban sus dominios y Filipo su gloria. A sus 16 años, debido a que su
padre fue herido en Perinto, fue llamado a sustituirlo y a tomar parte en
combate. Su conducta fue tan brillante
que lo enviaron a Macedonia en calidad de regente. En 338 marchó con su padre
hacia el sur para someter a las tribus de Anfisa, al norte de Delfos.
Aprovechando este alejamiento, Demóstenes indujo a los atenienses a que se
armasen contra los macedonios. Al enterarse el rey, partió con su hijo a
Queronea y se batió con los atenienses. Alejandro y Filipo ganaron la contienda
hasta el punto de que hasta el último soldado tebano murió en la batalla de
Queronea.
En muy poco tiempo Alejandro supo cómo ganarse la
admiración de sus soldados en esta guerra y adquirió tal popularidad que los
súbditos comentaban que Filipo era su general, y que su rey ya era Alejandro.
Terminadas las campañas contra tracios, ilirios y
atenienses, Alejandro, Antípatro y Alcímaco fueron nombrados delegados de
Atenas para gestionar el tratado de paz. Fue entonces cuando vio por vez
primera Grecia en todo su esplendor. La Grecia que había aprendido a amar a
través de Homero. La tierra de la cual Aristóteles le había transmitido su
orgullo y su pasión.
En el 337, a los cuarenta y cinco años, Filipo
no dudó en volver a Iliria en busca de Atala, la princesa de quien se había
enamorado. Después de veinte años de matrimonio con su mujer no dudó en
repudiar a Olimpia y celebrar una nueva boda con Atala. Alejandro, que amaba a
su madre, no soportó aquella ofensa del rey hacia su esposa, a pesar de ello,
fue obligado a asistir al banquete nupcial.
Al hilo de esto cabe destacar que durante la ceremonia Alejandro criticó
la actuación de su padre, y éste, ebrio, llegó a amenazarlo con su espada.
Indignado, herido en su amor propio, el príncipe corrió al lado de su madre y
le rogó que huyese con él. Con algunas pocas personas fieles, madre e hijo
dejaron Pela para refugiarse en el palacio de su tío Alejandro, rey de Molosia
en sucesión de su abuelo materno.
Allí vivieron hasta que Filipo, dando muestras de
arrepentimiento, prometió tributar a la reina los honores que le correspondían.
Sin embargo, aunque Olimpia accedió, es muy posible que ya conspirara con
Pausanias para vengarse contra Filipo. Pocas semanas después (era ya la
primavera del año 336) regresaron todos a Epiro, incluido Filipo. Se celebraba
la boda de su hija Cleopatra con Alejandro de Molosia, tío de la novia. Durante
la procesión nupcial, Filipo II fue asesinado por Pausanias.
Cabe destacar que al comenzar el año 335, el levantamiento de Tracia e
Iliria le exigió una breve campaña durante la cual consiguió la conquista y
sumisión de ambas regiones. No acababa de regresar a su reino cuando la
sublevación de los tebanos, unida a la de los atenienses, tras correr el rumor
de su muerte en Icaria, demandaron una nueva y urgente batalla para impedir la
total coalición. Al regresar a Macedonia, trabajó en la preparación de la
guerra contra el Imperio persa, guerra comenzada por su padre. Es posible que
entre los meses finales de 335 hasta la primavera de 334 hubiera realizado
distintos viajes a Epiro y Atenas. En Epiro reinaba su hermana Cleopatra, la
reina de Molosia, quien contó con su consejo.
Después de encomendar a su general Antípatro que
conservara Grecia en paz, en la primavera del año 334 a.C. cruzó el Helesponto
con treinta y siete mil hombres dispuestos a vengar las ofensas infligidas por
los persas a su patria en el pasado. No regresaría jamás. Alejandro ocupó
Tesalia y declaró a las autoridades locales que el pueblo tesalo quedaría para
siempre libre de impuestos. Juró también que, como Aquiles, acompañaría a sus
soldados a tantas batallas como fueran necesarias para engrandecer y glorificar
a la nación. En junio de 334 logró la victoria del Gránico, sobre los sátrapas
persas.
Cruzó el Taurus, franqueó Cilicia y, en otoño del año
333 a.C., tuvo lugar en la llanura de Issos la gran batalla contra Darío, rey
de Persia. Cuando el resultado de la contienda era todavía incierto, el cobarde
Darío huyó, abandonando a sus hombres a la catástrofe.
Las ciudades fueron saqueadas y la mujer y las hijas
del rey fueron apresadas como rehenes, de modo que Darío se vio obligado a
presentar a Alejandro unas condiciones de paz extraordinariamente ventajosas
para el victorioso macedonio. Le concedía la parte occidental de su imperio y
la más hermosa de sus hijas como esposa.
Alejandro ambicionaba dominar toda Persia y no podía
conformarse con ese honroso tratado. Para ello debía hacerse con el control del
Mediterráneo oriental. Destruyó la ciudad de Tiro tras siete meses de asedio,
tomó Jerusalén y penetró en Egipto sin hallar resistencia alguna. Al regresar
por el extremo occidental del delta, fundó, en un admirable paraje natural, la
ciudad de Alejandría.
Alejandro sometió entonces las provincias orientales y
prosiguió su marcha hacia el este. Muchas fueron las anécdotas y leyendas que a
partir de entonces fueron acumulándose alrededor de este semidiós que parecía
invencible, sin embargo, su ejército, a
medida que se iban fundando nuevas Alejandrías, fue perdiendo hombres. Éstos se
sentían agotados, debilitados, hasta que en 326, al llegar a Hifasis. Durante
el regreso, el ejército se dividió: mientras el general Nearco buscaba la ruta
por mar, Alejandro conducía el grueso de las tropas por el infernal desierto de
Gedrosia. Miles de hombres murieron en el empeño. La sed fue más devastadora
que las lanzas enemigas. Aunque diezmado, el ejército consiguió llegar a su
destino, y con la celebración de las bodas de ochenta generales y diez mil
soldados se dio por terminada la conquista de Oriente.
Ya en Babilonia, no dudó en mandar ejecutar a los
macedonios que se le oponían. Tenía como proyecto la creación de un nuevo
ejército formado por helenos y bárbaros para abortar así las tradiciones de
libertad macedonias. Quería construir una nación mixta, y asumió el ritual
aqueménida mientras buscaba y obtenía el apoyo de familias orientales. Creía
asegurar de esta forma el éxito de sus planes de dominación universal. A pesar
de que prosiguió sus campañas y continuó proyectando otras nuevas hasta que, en
su lecho de muerte, ya no pudo hablar, hubo un hecho, sin embargo, que
desmoronaría todas sus certezas: la muerte de Hefestión.
Alejandro se había casado con Roxana durante una
campaña en Bactra, de cuya unión nacería póstumamente Alejandro IV, su único
hijo. También se casó con Estatira, en Susa, cuando, llevado por su afán de
integración racial, hizo celebrar varios matrimonios entre sus soldados
macedonios y mujeres orientales. Estatira era la hija mayor de Darío III.
La muerte de Hefestión en octubre de 324, mientras se
hallaban en Ecbatana, le causó un dolor tan hondo que él mismo fue decayendo
hasta su propia muerte a los 33 años de edad en Babilonia. Cabe destacar que
existen muchas lagunas acerca de su muerte, Arriano
apunta a un posible envenenamiento promovido por su anterior maestro, Aristóteles.
Engels consideró que murió de malaria, mientras que Schachermeyr plantea la
leucemia como la causa de la muerte. Por último, hay que mencionar que el
inmenso territorio conquistado por Alejandro, a su muerte fue dividido entre
sus generales, abriéndose el periodo conocido como Mundo Helenístico.
PREGUNTAS:
¿Consideras que era un hombre con una preparación y formación
adecuadas?¿Por qué?
Sí, porque fue educado por
Leónidas y Aristóteles en gramática, geometría, filosofía, ética y política.
¿Cómo consiguió Alejandro ocupar el trono y cuales fueron sus
primeras campañas como rey?
Subió al trono tras la muerte en
extrañas circunstancias de su padre Filipo. Ya rey, sus primeras campañas
fueron Tracia, Iliria e Icaria.
¿Con cuantas reinas se desposó Alejandro?
Roxana de Bactra y Estatira de
Susa.
¿Cuales son los motivos más consensuados para la muerte de
Alejandro?
Pena por la muerte de Hefestión,
envenenamiento, malaria y leucemia.
¿Cuál es la causa de que Alejandro Magno se iniciase
como guerrero y con qué edad?
A sus 16 años fue llamado a
sustituir a su padre y a tomar parte en combate, debido a que su padre Filipo
fue herido en Perinto.
¿Cuál es la causa que origina que Alejandro Magno y su
madre Olimpia abandonaran su hogar y a Filipo para refugiarse en el palacio del
tío de Alejandro, Rey de Molosia?
Filipo después de veinte años de
matrimonio con Olimpia se enamora de Atala y repudia a Olimpia. Alejandro Magno
fue obligado a asistir a la boda de Atala y su padre Filipo, pero durante la
ceremonia Alejandro Magno criticó la actuación de su padre y éste ebrio llegó a
amenazarlo con su espada. Este hecho desencadena que madre e hijo huyeran de
Pela y se refugiaran en el palacio del tío de Alejandro.
¿Cuál es la causa de que Alejandro Magno fundase la
ciudad a la que da su nombre (Alejandría)?
El motivo es que Alejandro
ambicionaba dominar toda Persia, para ello tenía que hacerse con el control del
Mediterráneo Oriental, tras varias batallas tomó Jerusalén y llegó hasta
Egipto. En su regreso por el extremo occidental del Delta del Nilo, fundó, en
un precioso paraje natural, la ciudad de Alejandría.
Observando el mapa del Imperio y el texto de Alejandro
Magno, ¿qué extensión alcanzó dicho Imperio?
Desde Macedonia hasta Oriente
Medio, conquistando además Próximo Oriente y la zona del Delta del Nilo.
¿Qué hecho histórico marcó el final del Imperio de Darío
III y en qué año tuvo lugar?
REFLEXIÓN
Esta práctica consistía en
la maquetación de una actividad relacionada con la vida de Alejandro Magno. Al
grupo de trabajo nos pareció oportuno realizar una síntesis sobre los hechos
más relevantes de la vida de este personaje, además de incluir un mapa del
Imperio que logró conquistar. Por último, se plantean una serie de cuestiones
que los alumnos/as deben responder después de haber leído el texto. Todas las
respuestas a las preguntas que se plantean aparecen en el documento señalado.
Esta actividad pretende formar al alumnado en la competencia relativa a la
autonomía e iniciativa personal y en la competencia lingüística, porque, por un
lado, deben de comprender el texto y, por otro lado, deben saber formar de
manera autónoma una respuesta adecuada y concisa a lo que se pregunta.
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